Bedtime Stories / Diarios de sueños






108 libretas, formato A6
Maleta con sueños manuscritos
Tinta sobre papel
27 x 51 x 49 cm
1999 – 2008
El hecho de que en el tiempo «después de Auschwitz», la interdicción de imágenes, un concepto en principio teológico, se haya vuelto universal, implica un cambio existencial de la situación del artista contemporáneo: se ve constantemente obligado a cuestionar una vez las condiciones y la función de su trabajo.
La pregunta «¿qué es el arte?» marca el punto de partida del artista y que constantemente está explorando y reconstituyendo así sus propios fundamentos.
Frente a la disponibilidad de imágenes -en constante crecimiento- pero a pesar de su pretensión de autenticidad, estas son difícilmente verificables, los problemas de autenticidad del testimonio empeoran y, en consecuencia, afectan a la narrativa en general. Por las tensiones que resultan de ello, la posición del artista como creador está profundamente trastornada. El espacio permanece vacío.
La escritura lo llena, texto que se convierte en el núcleo del nuevo enfoque artístico hacia el mundo y sus imágenes, reales o ficticias. Como si, después de una experiencia traumática, el yo que anota cada mañana en detalle sus sueños debería redefinirse como ser real.